viernes 25 de abril de 2008

En un jardín de flores





En un legendario jardín de flores



frecuentado por los dioses



donde crecen mil rosas



hay una entre ellas



mucho más bella



al lado de la cual



las demás palidecen.



Esta rosa,



más intuida que conocida



que nunca, ningún hombre,



fue lo suficientemente puro



para alcanzar a admirar



es objeto de mis quimeras.



Si yo tuviera un alma buena



y este mundo, cruel,



no me hubiese pervertido,



sin duda la buscaría



para postrarme a tus pies



y ante ellos ponerla,



pues tu alma buena



y tu rostro de niña



son las dos



únicas flores



comparables.

1 comentarios:

Mery dijo...

Reitero mi comentario de mas arriba.
Gracias, gracias, mil gracias.
Que el sábado te sea propicio.